El yoga, estilos de vida y el veganismo

Pretendemos aclarar el motivo por el cual el veganismo no debe ser equiparado con creencias personales, gustos y preferencias, estilos de vida o pasatiempos, y como estas supuestas equivalencias confunden el real concepto y objetivo del veganismo como movimiento de Derechos Animales. Podemos entender que estas prácticas para algunas personas pueden ser valiosas, enriquecedoras y acordes a sus creencias y visiones de mundo. Asimismo, debido a la similitud en algunos planteamientos, podrían pensar que pueden ser equiparables o intercambiables. Pero esto sería dudoso.

El veganismo como tal es un principio que pretende erradicar la explotación de los demás animales por parte del humano.

Este principio no guarda relación con las preferencias personales de quienes componen el movimiento por los Derechos Animales pues, es una lucha que aboga por la liberación animal y se centra exclusivamente en los no-humanos, nunca en nuestro proceso o para nuestro beneficio. Esto quiere decir, por ejemplo, que, aunque a determinada persona le guste mucho el sabor de la carne, o le agrade la textura y apariencia de las prendas elaboradas con cuero, antepone el respeto a los no-humanos y rechaza adquirir este tipo de productos.

Ahora bien, lo que sí podría formar parte fundamental de nuestra formación en el veganismo es la educación que nos permitimos recibir. Afortunadamente, no es poca la literatura que hay sobre la cuestión de los Derechos Animales, y cada vez son más personas, incluyendo filósofos, biólogos, etólogos, antropólogos, abogados y demás que han aportado valiosas reflexiones sobre nuestra consideración moral hacia los animales de otras especies.

Para ser veganos no es necesario entrelazar prácticas de yoga, una religión o seguir algún líder espiritual o divinidad. Esto no quiere decir que una persona que practica yoga o que es religiosa no pueda ser vegana o viceversa; que una persona vegana no pueda practicar yoga, por ejemplo. En principio, no habría mayores inconvenientes si esto ocurre. El problema comienza cuando queremos confundir a otras personas afirmando que determinadas creencias pueden ser disfrazadas de veganismo.

Muchas de estas prácticas pueden confundir los objetivos del veganismo por varias razones. El hacer mención de determinados términos paternalistas como la compasión. Los demás animales no necesitan de nuestro pesar, nuestra lástima, ni reducir el sufrimiento que nosotros mismo causamos, los no-humanos lo que necesitan y merecen es justicia, el veganismo no busca sustituir la violencia con compasión o regulaciones a su esclavitud, busca sustituir explotación por libertad y acabar con el prejuicio de estatus de propiedad ante la sociedad.

Por otro lado, puede hacer pasar el veganismo como una cuestión distinta, un estilo de vida más propio de jóvenes que “están a la moda”, y que son de determinada clase social con la suficiente holgura económica para acceder a determinados servicios y productos. Es decir, el veganismo tendría una imagen muy superficial, en el cual el problema de la injusticia que viven los animales no-humanos no sería tan relevante.

Otro error común en mezclar creencias personales o pasatiempos es creer que el veganismo se centra o se fundamenta en la alimentación olvidando que hay otras muchas formas de explotación animal además de aquellas en las que se les utiliza para alimentarnos. Y que son igual de importantes y urgentes de rechazar. Conocido como la falacia vegetariana.

“Una falacia que consiste en creer que la carne es el problema más importante. Esto es un prejuicio injustificado que no sólo ignora el resto de la explotación animal [lácteos, huevos, vestimenta, experimentación, entretenimiento] sino que también ignora la misma causa esencial del problema: el prejuicio que considera aceptable que utilicemos a otros animales para nuestro propio beneficio.” Extracto de: http://filosofiavegana.blogspot.com/

Por último, el veganismo no es un estilo de vida. Un estilo de vida busca adoptar conductas para satisfacer necesidades propias o alcanzar el desarrollo personal. El veganismo por otra parte vela por los no-humanos, es una lucha por la liberación, por lo que llamarlo de ese modo es tan incoherente como llamar al feminismo o a la lucha por los Derechos Humanos un “estilo de vida”.

Siendo veganos podemos participar de toda clase de actividades recreativas y continuar con las pasatiempos que más nos apetezcan, tenemos que tener claro que no debemos transmitir a otras personas un mensaje errado, mezclar o equiparar nuestros gustos personales o estilos de vida con un concepto bien definido como lo es el veganismo.

Referencias:

http://www.candidhominid.com/

http://filosofiavegana.blogspot.com.es/

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