Especismo

Especismo

“A los animales, a los que hemos hecho nuestros esclavos, no nos gusta considerarlos nuestros iguales” Frase atribuida a Charles Darwin

El poderoso concepto que rige la vida de las personas veganas.

Desde que en 1944 se acuñó el término veganismo (conozca más sobre el veganismo en el siguiente enlace), hombres y mujeres que trabajan por la liberación y los derechos de los animales han estado produciendo destacados marcos de pensamiento. El veganismo no es una moda o una dieta, es toda una corriente filosófica que rige el estilo de vida de cada vez más personas de diferentes países alrededor del mundo y Costa Rica no es la excepción.

En este contexto, en 1970 el psicólogo y político británico Richard D. Ryder utilizó por primera vez el término especismo en una publicación en Oxford. Es decir, antes de esta publicación nunca nadie había utilizado este término; como creador de teoría social y moral, el doctor Ryder es un importante pensador de nuestros tiempos. Gracias a este aporte teórico otros importantes pensadores y pensadoras han podido desarrollar sus materiales intelectuales.

Pero ¿qué es especismo? nos referimos al especismo cuando pensamos que hay una especie superior (la humana) y que cualquier individuo que no pertenezca a esta especie no merece el mismo respeto o consideraciones. En el especismo se utiliza el mismo marco de pensamiento irracional que en el sexismo o la discriminación por color de piel o procedencia de las personas, justificando así abusos sobre otros individuos, normalizando o legalizando estos actos. Ya sea en el especismo, sexismo o xenofobía, el sujeto víctima de discriminación se «cosifica», no es igual a mí, por esta razón tengo derecho sobre este sujeto, es un ser inferior que no tiene los mismos derechos. En estos fenómenos de la exclusión el lenguaje tiene un papel importante, «cosificamos», menospreciamos y lo declaramos por medio de frases como: “bruto como un burro”, “cochino como un chancho”, “parece un perro siempre detrás de ella”, entre muchas otras. Atribuimos a los animales todas esas características que no son bien vistas para despreciarlos, desprestigiarlos y minimizarlos frente al ser humano. Además, podemos hacer uso de varios procesos de discriminación, utilizando frases especistas y sexistas, o especistas y xenofóbicas, por ejemplo: “perras” le gritan a los malos futbolistas, haciendo alusión a lo femenino y a lo no humano con la intención de humillar, como si lo femenino o ser un animal no humano fuese algo inferior.

No solamente podemos hablar de especismo sino de especismos, porque como veremos no existe un solo sistema de exclusión por especie, acá abordaremos dos tipos. El primero es el llamado especismo de preferencia. Entendemos al especismo de preferencia como la idea que individuos pertenecientes a determinada especie merecen una consideración moral igual o similar a la que merecen los seres humanos en base a su cercanía o semejanza ¿por qué amamos a unos y nos comemos a otros?, amamos a nuestros perros, les tenemos camas, algunas veces hasta ropa, van de vacaciones, tienen sus propios juguetes y sabemos cuál es su alimento preferido; pero pagamos para que violen sistemáticamente a las vacas, para que estén embarazadas y sus hijos sean arrebatados al nacer, bebés no humanos que luego comeremos en un gallo de tortilla en medio de una fiesta familiar, para que la vaca, su madre, siga produciendo leche, la leche que nuestro sobrino tomará en su «biberón» pero que en realidad pertenecía al ternero que fue degollado.

Entonces, en el especismo de preferencia, dentro de las diversas especies, unas son más importantes que otras, unas son más respetadas y privilegiadas, mientras que otras están siendo explotadas; así es como la vaca termina también siendo alimento de nuestro perro.

La segunda forma de especismo es el especismo antropocentrista o supremacía humana. Cuando decimos antropocentrista nos referimos a un marco de pensamiento que promulga que el ser humano es el centro del universo. Así, en la visión especista antropocentrista el ser humano es dueño y señor de la naturaleza y de los animales, por lo tanto tiene el derecho de utilizar a los animales como objetos y al servicio de este. Bajo esta visión se justifica la utilización de los animales para su entretenimiento sin importar la vida del animal. Algo parecido sucedía en la antigua Roma, en donde existía un emperador que era venerado como a un dios, al considerarse superior podía utilizar la vida de seres humanos para su propio entretenimiento. Personas secuestradas y puestas en situaciones de esclavitud eran vistas como inferiores, por lo tanto podían ser tomadas para entretenimiento del soberano y de su pueblo, ya que las vidas de estas personas valían menos que las de los romanos.

Como podemos notar, nuestro desarrollo moral aún está en sus inicios, la sociedad acaba de comprender que nuestro color de piel no es signo de superioridad o de inferioridad, que las mujeres no son menos que los hombres y que cada persona tiene derecho a vivir su propia vida según sus preferencias, por lo tanto la idea de que debemos respetar la vida de los animales no humanos aún es muy nueva, similar a la situación que vivieron los animales humanos en la antigua Roma, los animales no humanos son utilizados en espectáculos sangrientos y crueles como las peleas de gallos o de perros, hoy en día se practica la cacería, se esclavizan animales en circos y un etcétera interminable, justificando estas acciones como parte de la cultura o como conductas normales y naturales y por lo tanto no se cuestionan.

En el especismo antropocentrista pensamos que somos superiores pero en realidad esto no es más que un espejismo. En el sistema capitalista, todo es sinónimo de ganancia, y bajo esta premisa deforestamos los bosques, envenenamos los ríos y hacemos nacer a millones de animales solo para utilizarlos como cosas. Los animales humanos no somos superiores, somos parte de la naturaleza, somos objetos y sujetos de explotación, enjaulados en trabajos, amarrados a deudas, engordados por comida venenosa y enfermamos por las circunstancias para mantener la industria farmacéutica, llevamos vidas sin que se nos permita hacer profundos cuestionamientos sobre el sistema. El mismo Richard Ryder mencionó que la mayoría de la gente que apoya la crueldad hacia los animales no humanos no es malvada sino irreflexiva. La mayoría de las personas están tan ocupadas en tratar de ser lo que la publicidad vende que no tienen tiempo, interés o energía de hacerse cuestionamientos profundos sobre las formas de vida que el mismo sistema ofrece.

Pero poco a poco vemos un cambio en los marcos de pensamiento, el mundo parece haberse dividido en dos: quienes quieren mantener una visión antropocentrista y quienes deseamos un avance moral sobre las concepciones arcaicas (anticuadas) que justifican el sufrimiento de los animales ya sea por ignorancia o por intereses económicos.

Lo único que importa es que cada individuo (animal humano y no humano) siente y tiene intereses propios que debemos respetar.

Por lo tanto, una persona vegana rechaza cualquier tipo de forma de dominación, tanto nos desagrada el odio por origen o color de piel de una persona, como el sexismo o el especismo, porque comprendemos que los seres humanos no están sobre la naturaleza, sino que somos parte de ella y por lo tanto no tenemos derecho a esclavizar o explotar a ningún animal humano o no humano. Según nuestras circunstancias, capacidades cognitivas, de información y económicas, evitamos la compra de productos hechos a base de ingredientes animales pero también productos fabricados bajo circunstancias de esclavitud humana.

La especie, sexo o morfología (rasgos físicos) no nos es moralmente relevante, porque sabemos que cada individuo tiene sus propios intereses que debemos respetar y que para cada individuo humano o no humano su propia existencia importa y quiere su propio bienestar. Cada ser sintiente es un fin en sí mismo, con derecho a vivir su propia vida y no un medio para satisfacer las necesidades y deseos de otros individuos. Todos los animales, humanos o no humanos evitamos la muerte y no deseamos sufrir o perder nuestra libertad.

La idea de respetar la vida de los animales no humanos está surgiendo entre muchas mentes, pero aún falta mucho por hacer para que estos actos realmente se cuestionen y sea mal visto comer carne de cualquier animal, como hoy es horrible pensar en comer carne humana aunque hace muchísimos años era una conducta regular entre los seres humanos.

Quizás no nos identificamos con la vida de una vaca
o una gallina pero para ellas su vida es importante,
así como lo es para nosotras la nuestra.
Tomado de: https://slvcc.wordpress.com

Referencias bibliográficas:
Ryder, R. (2010). Speciesism Again: the original leaflet. Critical Society. Recuperado de http://homepage.ntlworld.com/amacguru, versión en español http://filosofiavegana.blogspot.com.es
Tovar, L. (2012). Tres versiones del especismo. Filosofía vegana. Recuperado de http://filosofiavegana.blogspot.com
Tovar, L. (2011). Especismos. Filosofía vegana. Recuperado de http://filosofiavegana.blogspot.com

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