Esclavitud

EsclavitudLa esclavitud es una situación por la cual una persona (el esclavo) es considerada “propiedad” de otra (el amo); actualmente es reprochable por la mayoría de las personas humanas hacia su misma especie, y hoy en día reconocemos que sin importar la clase social, el color, sexo, inteligencia, entre otras, no debemos permitir estas prácticas pues es inmoral.

Siguiendo la misma línea de abolición de la esclavitud humana, debemos pensar en los no-humanos, ellos no nacieron para servirnos y no han hecho algo incorrecto por lo cuál se les deba privar de libertad. Nosotros condenamos a los no-humanos por el prejuicio de inferioridad que tenemos hacia estos seres; el antropocentrismo como doctrina sitúa al ser humano como la única especie que debe recibir atención moral por encima de cualquier otra cosa –excepcionalidad humana– y esto carece de valor. Quienes defienden la excepcionalidad humana, desean hacer creer que el ser humano es único y “especial” sin importar si esto es realmente cierto. También encontramos el especismo, otro prejuicio donde consideramos sus intereses como menos valiosos; la persona especista se encargará de clasificar cuáles no-humanos deben servir de recursos y cuáles otros merecen una mejor consideración o incluso llegar a estar fuera de esta práctica.

Los animales no-humanos son seres sintientes, son individuos conscientes, son sujetos, que tienen un valor moral intrínseco –es decir, que valoran su vida aunque nadie más lo haga– por lo cual merecen pertenecer a la comunidad moral como personas, sin importar ninguna otra característica, al igual como lo hacemos con la especie humana. El creer que somos “especiales” es incorrecto, en el reino animal encontramos que las demás especies sienten, piensan, sufren y desean, al igual como lo hacemos nosotros los humanos.

¿Considera que es correcta la condena que injustamente aplicamos?

Una condena no solamente está representada por una cadena, también es una condena tratar a los no-humanos como objetos, ridiculizarlos y considerarlos de nuestra propiedad; para que terminen como platillos en casas y restaurantes, como vestimenta o como seres para entretenimiento en zoológicos o parques de atracción.

Es muy fácil hablar de libertad, cuando no somos la víctima…

Hoy usted puede hacer un cambio en muchas vidas, al cambiar sus hábitos alimenticios y los productos que consume, no participar en eventos que involucran explotación animal y educando a otras personas ayudará a estos seres a liberarse de una condena injusta impuesta por nosotros los humanos.

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