El poder del lenguaje

el_poder_del_lenguajeEl lenguaje tiene un poder extraordinario, puede hacer que por medio de su uso se formen patrones de conducta tanto conscientes como subconscientes. Por ejemplo, tenemos la costumbre de clasificarnos, etiquetarnos y de esta forma identificarnos, lo que por supuesto implica separarse por medio de las clasificaciones del lenguaje.

Cuando se dice que es «tico(a)» y el otro es «nica» o «gringo(a)»; cuando se dice que esa persona es de algún partido político y la otra persona de otro, entre otras, establece una barrera psicológica; una separación, y en esta separación descansa el germen de la violencia.

Esta separación que nace desde lo lingüístico tiene una raíz más profunda en la simbología mental, pero no se vuelve realmente peligrosa hasta que se convierte en un discurso mental, en un concepto, en una idea, en una ideología. Los animales humanos tendemos a separarnos de los otros animales bajo el discurso Humanos/Animales. Este pequeño juego lingüístico le basta para luego poder armar toda una ideología de especie superior, más avanzada, y justificar en muchos casos acciones tan obscenas que ni un(a) cazador(a) del orinoco consideraría dignas de un animal humano.

Lamentablemente incluso los círculos animalistas, vegetarianos, y algunos grupos veganos suelen mantener los mismos estándares de uso del lenguaje y siguen creando la separación animal humano/animal no-humano y siguen dándole más valor o carga ética al animal humano por sobre todas las demás especies.
Esto no es hábil, esto sigue manteniendo la brecha, hay que dar un paso más hacia el reconocimiento, primero de que todas las personas somos animales, y todos los no-humanos también son personas, somos animales humanos, y son animales no-humanos, sin más, simples animales.

Luego, de ser posible, trascender las ideas egóticas y mezquinas de país, raza, etnia entre otras más…. quizás algún día logremos ser de nacionalidad terrícola de gentilicio ser sintiente.

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